sábado, 2 de marzo de 2013

Antes la vida era un continuo de palabras 
que hoy sólo representa vacío y más vacío.

La inocencia poco ingenua de quien poco cree y nada ve.

1 comentario:

  1. al final las palabras no siempre son muestra de las convicciones...equívocamente construyen abstractos y se da espacio al vacío. El vacío se abre de a poco y no sabemos si siempre existió y cada vez lo vemos más o si acaso nosotros somos quienes lo acrecientan. Los gritos (acaso más sinceros qe las palabras) nos hacen ver más claro todo, nos avisan de qe no todo está bien, de qe no es posible qe exista una luz sin qe otra se consuma al mismo tiempo...será pertinente, entonces, esperar por respuestas definitivas? o probablemente serán de otra naturaleza. Mi mente y mi corazón me recuerdan qe de su unidad depende el resto. Así la conciencia aparece de forma urgente en el horizonte de todo. Ese horizonte es mutuo y está dibujado con el carbón de los árboles de antaño...

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